domingo, 19 de mayo de 2013

DE CORDERO A CHIVO EXPIATORIO

Por Gerardo Herrera López. *

Al darse a conocer que el presidente nacional del PAN Gustavo Madero Nuñez, destituyó de manera unilateral, -y del mismo modo que fue destituido Santiago Creel en 2008- al aspirante a candidato presidencial y hoy senador Ernesto Cordero, se confirmó con todas las de la ley, que existe una grave fractura al interior de éste partido en medio de campañas electorales en 14 estados de la república.

¿Pero qué pretende Madero al adelantar este relevo?, se le lanzaron los propios panistas.

No solamente se trata de una lucha facciosa, con interés de poderes dentro del PAN, sin duda revela alguna maquiavélica intensión de dejar mal parados a los candidatos azules que en 14 estados de la república, y especialmente en Puebla, están en plena campaña electoral, buscando un voto con el soporte del partido azul, que se quebranta solo y que mueve sus piezas sin el consentimiento tácito de los más cercanos, y ya no se diga de la militancia.

Los senadores Javier Lozano Alarcón y Roberto Gil Zuarth criticaron y llamaron mentiroso a su presidente, pues les había dicho que la reunión del próximo martes sería para “posiblemente” quitar a Ernesto Cordero, pero se trataría más de una reunión para revisar de forma conjunta la agenda política, así como la propia coordinación y su relación con el partido.

Evidentemente la peor molestia del chiapaneco Gil Zuarth - muy cercano a Cordero- es que juntos –casi de la mano- han aprobado reformas, han protagonizado debates saliendo vencedores, es decir, han hecho lo que les corresponde, por ello veía inviable adelantar la salida del coordinador de los senadores, pero la decisión ya fue tomada.

Un par de horas antes, por redes sociales se había producido un altercado entre el periodista Alvaro Delgado y el senador Javier Corral, quien mencionó que su discurso había sido tergiversado, pues no había dicho lo que el periodista había querido dar a entender: “Que la oposición molesta, que el PAN no actúa como oposición y que Peña Nieto si cumple” en referencia al actuar de Cordero en los temas relacionados al Pacto por México.

Esta defensa no valió, y tampoco la carta que minutos antes de tomar la subrepticia decisión, fue enviada al líder nacional de los panistas, en la que se refrendaba el apoyo al trabajo y representación de Ernesto Cordero, y que por cierto fue firmada por 24 senadores afines al depuesto coordinador, y que le deben su lugar al expresidente Calderón y por lo mismo, siguen mostrando gratitud.

¿Pero cuál ha sido el pecado de Cordero, ahora convertido en Chivo expiatorio?

Su error fue ser el vocero de los Calderonistas, que criticó con rudeza la decisión de Gustavo Madero de acordar firmemente en nombre del PAN en el seno del Pacto por México, convocado por Enrique Peña Nieto, mostrando una misteriosa sed de colaboración y un “entreguismo”, y por otro lado, haber desafiado a Madero presentado el miércoles pasado una propuesta alterna de la Reforma Político-Electoral, pero con la compañía del PRD en el Senado. Eso sí le calentó!

La débil defensa del expresidente Calderón, cuando le envía un mensaje en un twitter para decir que en otras épocas, la ropa sucia se lavaba en casa, y de esa manera, el partido avanzó notablemente, no ha dejado dudas que pretendía extender su “Calderonato” a través del Senado.

Olvidó Calderón que ya tuvo su oportunidad y ahora sólo es el expresidente. Olvido Calderón que durante su gestión, el partido en el poder era el PAN, y que los acuerdos se hacían con el PRI.

Este enfrentamiento de Madero a todo lo que huela a Calderón, utiliza sólo pretextos para desmantelar lo que haya quedado del sexenio anterior, pero no logra al mismo tiempo reconciliar y menos unir a su partido.

Se dice que hay costales llenos de rencor que se han venido llenando y almacenando a través de los tiempos y que ahoraencuentran en Madero la oportunidad de tomar venganza para sacar de cualquier jugada a los cercanos al expresidente, pero que en su momento, cooptaron el partido y se llenaron de él.

Pero no se me distraiga.

Recuerde que hace sólo unos días salieron a la luz pública dos asuntos con tintes electorales: el primero fue la demanda en contra del ex funcionario Calderonista Cesar Nava ante una corte de Estados Unidos, por estar implicado en un delito denominado “Conspiración Criminal” y el otro asunto, el uso de un jet privado, propiedad del narco Pancho Colorado, por la ex candidata presidencial Josefina Vázquez Mota.

¿Existe o no colaboración recíproca entre el presidente Peña Nieto y Gustavo Madero?

¿A cambio de qué?

¿Verdad que no es la primera vez que este tipo de arreglos se dan?

Sin embargo me llama la atención que Ernesto Cordero le ofendan estos acuerdos, de Madero Muñoz con Peña Nieto, cuando el mismo Cordero -entonces Secretario de Hacienda- afirmó micrófono en mano, en Toluca Estado de México: “No se hagan…no se hagan… si todos llevamos un pequeño priísta dentro”.

La misma inquietud me genera la molestia del ex priísta Javier Lozano Alarcón, converso al panismo justamente cuando el “Zedillismo” concluyó y que sabe perfectamente el tipo y nivel de diálogo que se logra entre los distintos colores.

¿Acaso ahora son “buscachambas” relegados?

En fin, ¿A quién nombrará el martes Madero? Suena Hector Larios, miembro del Yunque y Salvador Vega, ex secretario de la Función Pública, aunque suena más fuerte el nombre de Javier Corral, quien se dice uno de los panistas más cercanos a Gustavo Madero.



* Gerardo Herrera, conduce diariamente el programa Zona de Fuego, que se transmite por ABC Radio 1280 AM a las 7:00 de la tarde. Sigalo en twitter como @Gerardo_Herrer

No hay comentarios: